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divendres, 30 de desembre de 2011

La palabra de Dios. Revelación y Kerigma (Conferencia Episcopal Española)



Obra de la Conferencia Episcopal Española, dirigida por Elías Yanes, Arzobispo de Zaragoza, para guiar a los cristianos en su formación y ayudar a los nuevos cristianos en su inicio en la fe.

Este libro abarca toda la primera etapa que lleva por título Ser cristianos y está destinado a los laicos que quieren ser parte activa de la Iglesia, ayudando a abrir nuestra vida a Dios.

Está prologado por el Arzobispo de Santiago de Compostela, Julián Barrio, en el cuál recarca la prioridad de la Iglesia Católica en la formación de laicos, a través de una formación catequética y una formación militante.
Bajo la dirección de Elias Yanes, este libro está elaborado conjuntamente por obispos, catequistas, biblistas, profesores de teología, pastoralistas, consiliarios y militantes de Acción Católica.

Cuenta con una presentación donde se recoge la perspectiva del itinerario, la metodología del itinerario y los temas del itinerario. Está dividido en dos bloques, la Revelación y el Kerigma. El primer bloque consta de dos temas y el segundo de cuatro.

Cada tema consta de textos bíblicos para la oración personal, remitiendo a diversos textos de la Biblia, Concilio y Catecismo, enviando a textos del Concilio Vaticano II y del Catecismo y un apartado final en el cuál se nos invita a profundizar en aspectos del tema a través de ver, juzgar y actuar.

Se trata de un libro bastante ameno y fácil de entender para ayudar a los creyentes a profundizar en la fe y a los no creyentes a entender el itinerario de fe cristiana.


Llámalo X (Marianella Terzi)



Se trata de un libro perteneciente al género infantil y juvenil, y en este caso concreto al júvenil, género a veces olvidado y maltratado pero que también tiene su importancia para iniciar a los jóvenes y a los adolescentes en la lectura.

La protagonista de este libro es Carla, una estudiante de tercero de Eso, y que su padre es el director de una compañia de teatro y su madre la actriz principal de esa compañia.Al permanecer sus padres mucho tiempo fuera de casa, establece un importante vínculo con su hermano Carlos, un estudiante de Bellas Artes que ha marchado a Nueva York a buscar fortuna.

Un día en el colegio vislumbra la silueta de una persona que lleva un sombrero y se le encuentra pocos días después en el videoclub, en donde intercambian unas pocas palabras.Esta persona resulta ser un profesor de su colegio, que imparte clases a niños de Primaria llegando a establecer una relación amistosa despues de varios encuentros ocasionales.

Junto con otros compañeros, este profesor les propone formar un club y en la buhardilla donde vive descubre que hay muchas cosas por conocer y comienza a despertarle una curiosidad que hasta entonces no había tenido.Se trata de un libro donde nos muestra a las claras el mundo juvenil, donde con el comienzo de la adolescencia comienzan a tener su personalidad y sus inquietudes.

El ángel de Budapest (Luis Ontiveros)



Interesante película que narra la vida del diplomático español Ángel Sanz Briz durante sus tiempos de encargado de negocios en la embajada española en Budapest.

Ante la llegada a la capital hungara de Adolf Eichman en abril de 1944 y con el inicio de la deportación de judíos hungaros a los campos de concentración, donde solo en 56 días son deportados 437.000, Ángel Sanz Briz hace todo lo posible por defender la vida y salvar el máximo número de judíos posibles.

Basándose en un decreto de la época del gobierno de Primo de Rivera, en el cuál se reconocía como españoles a los judíos sefardíes, logra salvar la vida de muchos de estos y de otros muchos judíos hasta llegar a un total de 5.000 hasta que el gobierno español le obliga a abandonar la capital hungara.

Es por ello por lo que recibe el apodo de "El ángel de Budapest", siendo reconocido como justo entre las naciones en 1966 por el museo del Holocausto Yad Vashem de Israel.

Es sin ninguna duda una interesante película que nos ayuda a conocer un trozo de historia muy desconocido para muchos de nosotros.

dilluns, 19 de desembre de 2011

La loteria


Imagen obtenida de http://www.navidades.info

La Navidad actual seria impensable sin el sorteo de la Loteria Nacional del dia 22 de diciembre. Este sorteo emana un sortilegio irresistible que cautiva a todo el país desde un mes antes del sorteo. Todas las entidades se organizan para adquirir su número de loteria. Los comercios y locales que tratan con el público ofrecen a sus clientes la oportunidad de comprar participaciones.

El sorteo de Navidad se ha convertido en una celebración social. Se ha constituido en el centro de gravedad del significado esperanzador asociado al solsticio de invierno. Su premio gordo es la obsesión nacional durante un mes. Cada vez son menos las personas que osan resistirse.

En el Antiguo Testamento ya se habla de echar suertes y en la época romana ya existían juegos de tablillas y se solían extraer por medio de niños. Estos juegos quedaron en el olvido con la caída del Imperio Romano durante un milenio.

Aparecieron de nuevo en el siglo XV en el Flandes Renacentista y fueron autorizados por Carlos V para hacer frente a los gastos de beneficencia sin necesidad de subir los impuestos. Poco a poco la loteria se fue extendiendo por el resto de los países europeos.

En España fue introducida por el Marqués de Esquilache y el primer sorteo se celebró el 10 de diciembre de 1763. La Loteria de Navidad nace en el siglo XIX y su primer sorteo se celebra el 23 de diciembre de 1799.

Tiene carácter de sorteo extraordinario desde 1812 y la primera vez que apareció en sus papeletas la denominación de sorteo de Navidad fue el 23 de diciembre de 1892.

La costumbre de repartir participaciones se inspiró en los boletos de las rifas. Con el paso de los años el sorteo de Navidad se convirtió en una institución popular.

Desde 1941 existe también el sorteo del Niño, considerado como una segunda oportunidad para los que la suerte les ha sido esquiva en el sorteo de Navidad. También tiene categoria de sorteo extraordinario desde 1942. La denominación de sorteo del Niño no apareció hasta 1966.

Los Christmas




imagen obtenida de http://superioralmeda.blogspot.com

Los christmas tienen su origen en el siglo XIX cuando cada vez era más difícil desear buenas fiestas personalmente al tener muchos familiares y conocidos excesivamente lejos del domicilio familiar.

Fue inventado en 1843 por Henry Cole aunque no se popularizó hasta 1870 al comenzar a producirse en grandes cantidades y abaratarse. A finales del siglo XIX las oficinas postales de París tramitaban más de un millón de felicitaciones.

Al principio no imprimían iconografia cristiana siendo la imagen de Santa Claus la que acaparaba la mayoría de las imágenes a finales del siglo XIX. A mediados del siglo XX surgió la idea de emplearlos para financiar proyectos sociales.

diumenge, 18 de desembre de 2011

Aguinaldos, pagas extras, rifas y cestas



El aguinaldo representa la supervivencia de una costumbre cultivada en la Europa cristianizada desde donde pasó al resto de los continentes.

Los aguinaldos a modo de productos alimenticios están extendidos desde tiempos inmemoriales. Principalmente han sido los niños los que se han dedicado a pedirlo casa por casa.

Dependiendo del lugar estas colectas las realizan o el dia de Nochebuena o el dia de Navidad. Solia entregarse a cambio de un villancico. Actualmente está restringido al ámbito estrictamente familiar.

La paga extra tiene su origen en la época romana. Era conocida como las estrenas y en ellas se favorecia a ciertos rangos sociales. En el siglo XIII ya estaba extendida por Cataluña. La actual paga extraordinaria se forjó en los aguinaldos medievales.

Las primeras rifas de las que se tiene notica datan del siglo XIII. Eran tales sus abusos que se tuvieron que regular. A pesar de todas las trabas

dissabte, 17 de desembre de 2011

El cava



Imagen obtenida de http://www.productosdelmoncayo.com

El cava es la bebida festiva por excelencia. Se le presenta como ideal para favorecer el amor, expresar el afecto y la alegría familiar, presidir los reencuentros, animar las fiestas, sellar compromisos, celebrar triunfos, etcétera. Está por tanto relacionado con la buena fortuna.

El cultivo de la vid se remonta 5000 años atrás y ya en Egipto solían apreciar el vino. La cultura hebrea también daba mucha importancia al vino. Las culturas griega y romana ya hacían actos rituales con el vino. El cristianismo implantó la bebida del vino bueno durante la Navidad.

Los vinos espumosos tienen su origen en la Champagne francesa alrededor de 1695 pero se comenzó a hablar de ellos a principios del siglo XVIII. Pero también hay fechados vinos espumosos tiempo atrás en Gran Bretaña.

El vino se vuelvo espumoso por efecto del azúcar, las levaduras o la temperatura. Por eso se dice que el champán se inventó a si mismo.

Al principio todas las botellas de champán estallaban porque no soportaban la presión del gas carbónico de la fermentación. En 1735 se estableció que se embotellara en vidrio grueso y con tapón de corcho para evitar que se rompieran las botellas al abrirlas como pasaba hasta entonces.

La andanza del champán comenzó en el siglo XVIII y su consumo inicial se limitó a las cortes reales y a los medios más opulentos. Con el comienzo del siglo XIX se fue introduciendo en otras capas de la población.

En España esta bebida recibe el nombre de cava y se comenzó a desarrollar a finales del siglo XIX. La primera campaña de venta del cava comenzó en 1879. Con este nuevo cultivo la comarca catalana del Penedès se dió a conocer por todo el mundo. El cava español comenzó a cosechar medallas de oro a partir de 1888 afianzándose su consumo entre las sociedades acomodadas a finales de siglo.

Es en España donde su consumo se le empieza a asociar con la Navidad. Son las clases adineradas las que comienzan a hacer este uso a partir de 1898. Con su progresivo abaratamiento se fue introduciendo poco a poco en el resto de las familias.

El brindis es el acto de elevar la copa para desear un bien, ofrecer, dedicar, prometer o proponer alguna cosa. Su origen data de los antiguos ritos religiosos de ofrecimiento y consagración. Otros ritos relacionados con la suerte y fortuna del cava son arrojarse espuma, sumergir el dedo para mojar la sién o el bóbulo de la oreja o entrelazar los brazos para beber.

En Navidad es la bebida festiva por excelencia gracias a la leyenda de buena suerte de la que se ha sabido rodear hace apenas dos siglos.

divendres, 16 de desembre de 2011

El turrón


Imagen obtenida de http://paseandohistoria.blogspot.com

Los menús navideños se nos harían muy extraños si no fueran acompañados a la hora de los postres por el turrón. Este postre acude a nuestras mesas desde hace quinientos años.

Al principio era consumido por los propios agricultores que lo elaboraban pasando más tarde a ser un bien exquisito para los más pudientes, hasta llegar a nuestros días que está al alcance de la mano de todo el mundo.

Aunque se puede encontrar turrón en cualquier época del año se consumo se centra en la época de Navidad donde tiene asociado su textura, su sabor y el rito para partirlo y comerlo.

Su origen no se sabe con exactitud aunque es probable que apareciese en alguna de las regiones mediterráneas donde abundaba la almendra y la miel. La mayoría de las fuentes dan su origen como árabe y es lo más razonable de admitir. Su fórmula fue adaptada y mejorada en el Levante Español.

El epicentro de su fama y expansión son las tierras de Jijona lugar donde está documentado desde el siglo XVI. Desde ese siglo se establecen en tierras alicantinas comerciantes procedentes de la Meseta que extendieron el turrón fuera de las tierras de Alicante. Era elaborado artesanalmente por los agricultores.

A partir del siglo XVII se comenzó a exportar a Europa y en la segunda mitad del siglo XVIII ya era conocido en toda América.

En el siglo XVII los turroneros de Alicante se desplazaban a Madrid para vender sus productos en la época de Navidad. El primcipal punto de venta era la Plaza Mayor. A partir del siglo XVII aumentó la producción debido a la cada vez mayor demanda.

Al principio el turrón se elaboraba de manera artesanal pero a finales del siglo XIX y principios del XX se comenzó a elaborar de manera más industrial.

Las clases de turrón que reconoce la legislación actual son turrón blando, turrón duro, turrones diversos y turrones con fécula. La calidad del turrón varía en función de la elaboración seguida y de las materias primas empleadas.

dijous, 15 de desembre de 2011

Los agapes del ciclo navideño




imagen obtenida de http://www.lacomunidad.cadenaser.com


Los grandes banquetes celebrados durante el solsticio de invierno hunden sus raíces en el tiempo. El modelo de agape navideño procede de las comilonas que efectuaban los romanos durante las fiestas Saturnales.

El paso de los siglos fue fortaleciendo esta costumbre culinaria. Hubo tiempos en que se ayunaba en la Vigilia de Navidad pero ya hace muchas décadas que esto pasó a la historia. La cena de Nochebuena representa la comida sacra tradicional de Navidad en toda Europa y en casi toda España.

La Nochebuena es una institución católica aunque en la segunda mitad del siglo XIX se generalizó como fiesta profana. Hoy la Nochebuena sirve de escusa para que las familias se reunan en torno a una sola mesa bien surtida de viandas.

Los diferentes platos cambian por países y por regiones e incluso consumiendo el mismo producto su elaboración suele ser diferente. Si nos ceñimos a España podemos mostrar un breve mosaico de la variedad culinaria de la cena de nochebuena.

En Galicia se suele cenar coliflor con bacalao y capón relleno. Asturias se decanta por el besugo y el pavo asado. En Cantabria lo habitual es consomé de pollo, surtido de embutidos, pavo o langosta.

En Vizcaya es tradición la coliflor rehogada, el caldo de gallina con tropezones, el besugo al horno o la merluza a la vasca. En Guipúzcoa se come sopa de pescado o cebolla, chuletones de ternera o cordero asado y un plato de pescado. En Alava se acostumbra a cenar salsa bechamel, besugo al horno y cordero de la llanada.

La cena de Nochebuena navarra incluye caldo aderezado con salsa local con trozos de jamón, cordero asado y arroz con leche. En La Rioja se sirve caldo con salsa verde de almendras, pescado, asado de cabrito y cordero en salsa.

Aragón sirve caldo con salsa local de almendras, vegetal de besugo, pavo, pollo, ternasco, cordero lechal, cabrito asado, longaniza, fritada de pescado y pato asado.

En Cataluña no pasa de ser un trámite culinario más o menos cuidado. Aquí lo que predomina es el agape de Navidad con surtido de entremeses, sopa de galets y escudella.

En Baleares también se concede más importancia al almuerzo navideño que a la cena de Nochebuena donde se sirve fresimen, porsella y trip.

En Valencia se sirve all i pebre, habas con lomo y longaniza, fasaures y pavo asado. En Castellón se sirve chuletas de cordero a la brasa con alioli. En Murcia se sirve sopa de almendras, besugo al horno, merluza al vapor, pavo asado y pelotas de albóndigas.

En Andalucía hay variación según la zona. En Sevilla se sirve caldo, puding de pescado y carnes frías. En Córdoba pelotas de albónfigas, en Málaga entremeses, sopa de consomé, pavo o pollo relleno. En Jaén, lombarda, besugo al horno y chorizos.

En Extremadura suelen cenar coliflor con salsa, besugo al horno, pavo al horno y perdices en escabeche. En la zona centro es tradicional el besugo al horno aunque en Madrid se sirve sopa de almendras y pavo relleno. 

En León es costumbre poner lombarda rohagada con patatas y cordero asado. En Burgos coliflor gratinada, besugo o pavo. En Valladolid es habitual cenar gallina. En Zamora es tradicional verdura y cordero con guarnición. En Segovia tenemos besugo, merluza, cordero y cochinillo. En Avila entremeses, cochinillo, ternera y cordero. Toledo presenta lombarda rehogada, besugo al horno y carne asada. En Cuenca disponen sopa de ajo y nochebuenos.

Las aves siempre han sido abundantes en el solsticio de invierno y su razón hay que buscarla en su simbolismo ya que en la antigüedad se creía que cuando las aves regresaban desde el Sur, traían con ellas la primavera.

Dentro del ámbito cristiano ya eran parte de banquete durante la época bizantina. En el medievo se estuvo a punto de acabar con gansos y ocas al ser comunes en sus banquetes.

Una de las comidas tradicionales de Navidad es el pavo que se comenzó a introducir en España en el siglo XVIII. Pero desde tiempos inmemoriales si algo identifica a la Navidad son los dulces.

Los productos elaborados con harina de trigo siempre han ocupado un lugar destacado. Las familias rurales elaboraban el pan de Navidad y era corriente en todo el continente europeo. De ahí surgió el roscón de Navidad, que las mujeres llevaban a la Misa del Gallo, para que fuese bendecido.

Los turrones se incorporaron a las mesas navideñas a partir del siglo XVI conservando desde entonces su título de dulce navideño por excelencia. Trataremos de este producto en un capítulo aparte.

El mazapán tiene orígenes inciertos, pero todo apunta a que fue elaborado por primera vez en el monasterio toledano de San Clemente en 1214. Junto al mazapán de Toledo tenemos también el andaluz que nos ofrece también otros dulces navideños como el polvorón o la torta.

Desde el siglo XI comenzó a coger tradición celebrar la Epifanía comiendo un bollo que contenía un haba escondida. Esta tradición se ha mantenido desde la Edad Media aunque con la modificación de algunos elementos.

La celebración de la Nochevieja tiene su origen en 1900 en un restaurante parisino que decidió ofrecer a su clientela una cena especial de San Silvestre. Comenzó a extenderse en las primeras décadas del siglo XX.

En España no tardó en instalarse esta tradición y fruto de esta implantación es la celebración del comienzo del año en la Puerta del Sol de Madrid. Esta fiesta no tiene el carácter familiar de la Nochebuena ya que se trata de una cena entre amigos. Se organiza de manera que a la hora del postre coincida con la medianoche para que el sonido de las doce campanadas invite a tomar las doce uvas de la suerte. La fiesta continua hasta bien entrada la madrugada..

dimecres, 14 de desembre de 2011

Los regalos




imagen obtenida de http://www.femenino.info


En la Navidad actual los regalos han adquirido un papel central y preponderante desplazando al resto de rituales sociales. Su empaquetado absorbe buena parte de la energía navideña, esfuerzo que se recompensa con los regalos recibidos de otros.

Hacerse regalos por estas fechas se remonta a la más remota antigüedad cuando en el solsticio de invierno era costumbre ofrecer obsequios a los dioses. La costumbre de intercambiarse regalos fortalece los vínculos sociales. Para que un regalo se convierta en un acto de unión debe apoyarse en el motivo concreto y llevar algo personal de qien lo envia.

Un embase bello transforma cualquier cosa que contenga en algo grandioso y digno de agradecimiento. El acto generoso de hacer regalos a los demás reside en el simbolismo de las celebraciones del solsticio de invierno.

Los presentes han sido siempre los instrumentos ideales para hacer un guiño amistoso a los dioses. La magia está dotada de todo el poder que reside en nuestra imaginación. Cuando las fechas resultan propicias merece la pena excitarla mediante los regalos.

En nuestro entorno sociocultural la costumbre de hacerse regalos se remonta a los tiempos de la fundación de Roma y fijó celebraciones como las Matronalia o las Saturnales donde era obligatorio intercambiarse regalos.

Con el paso de los años los regalos se diversificaron en función del poder adquisitivo. Los regalos se recibían el día de Año Nuevo pero la Iglésia Católica lo cambió por el día de Navidad, fecha que se mantiene en la actualidad.

La mesura debe ser uno de los atributos básicos del intercambio de regalos algo que no siempre se produce debido en parte al excesivo consumismo y a la excesiva publicidad. No se debe confundir un regalo con un soborno.

Todas las sociedades hablan de seres legendarios que tienen como función traer regalos. En la antigüedad los espíritus del bosque tenían su función fundamental y en algún punto de la historia esos espíritus comenzaron a obsequiar a los humanos.

De esta forma tomaron cuerpo duendecillos o semidioses que hoy en día tiene a Papá Noél como su más fiel representante.

Estos seres fantásticos no faltan ningún año a su cita con los niños convirtiendo lo que en su dia era un ritual de adultos en una gozosa fiesta infantil. Todos estos personajes fantásticos colman de magia el mundo infantil.

dimarts, 13 de desembre de 2011

Pequeños adornos llenos de significado


imagen obtenida de www.leagar.com.ar

Una de las características más visibles de la Navidad es la presencia de motivos decorativos. A pesar de celebrarse en pleno invierno la Navidad se festeja en medio de una eclosión de colorido. En todas las culturas los colores tienen significados definidos.

El color verde es la representación de la naturaleza, la vida, y se le considera el color de la esperanza, siendo buen augurio regalar plantas. Está relacionado con el agua, con el rayo, con el trueno y con la primavera y su vitalidad. El verde es tibio, vital, fecundo, refrescante, amable, tranquilizador y esperanzador.

El amarillo es el color del sol, del oro y de las espigas de trigo maduras, símbolos que aseguran la felicidad y la prosperidad. Es el más caliente y expansivo de los colores y es el color nuclear de la celebración navideña que conmemora el nacimiento del solar hijo divino.

El rojo es el color del fuego y de la sangre y está intimamente ligado a la vida. En su aspecto negativo representa las fuerzas infernales y positivamente representa el ardor y la fuerza del amor divino. En la celebración navideña se ha convertido en un color asociado a la generosidad.

El color blanco es el extremo opuesto del negro. El blanco no se adjudica a la persona que aspira a mudar su condición anterior o está en camino hacia su iniciación social o religiosa. Significa pureza, inocencia, virtud, fe e iluminación. Durante la navidad recuerda el sentido central de la celebración, el renacimiento del principio que da la vida.

El azul es el más inmaterial, frio, vacío y distante de todos los colores. Vista con su engañosa transparencia la inmensidad de las aguas y la infinitud del cielo.

Conocer el significado de todos estos colores permite usarlos con más acierto y sentido durante la Navidad.

Las velas simbolizan la luz y la relación entre el espíritu y la materia. Su significado permanece ligado al de su máxima expresión, la llama, que representa las fuerzas espirituales de la naturaleza o la potencia fecunta de los seres celestes.

La llama es símbolo de purificación, iluminación y amor espiritual. El fuego simboliza la acción fecundante, purificadora e iluminadora que resucita indispensable para la supervivencia humana. La relación de la llama con la fertilidad es universal.

En el cristianismo el simbolismo de la luz ha sido muy importante y la llama de la vela se toma como la representación de Cristo. Con la comercialización de las bombillas eléctricas la iluminación del árbol fue más segura y la función original de las velas se ha mantenido hasta la actualidad.
Las velas que encendemos por Navidad no sólo aportan iluminación cálida, bella, sugerente, mágica e incomparable sino que también son un elemento propiciatorio capaz de purificar, iluminar y fecundar nuestras ilusiones y esperanzas.

Cuando se decora el árbol con herraduras se está poniendo un amuleto de propiedades universales. El hierro es considerado el símbolo de la fertilidad y la protección por eso las herraduras son consideradas poderosos amuletos.

La piña simboliza la inmortalidad de la vida vegetal y representa el eterno retorno de la naturaleza y expresa la esperanza en la eclosión de la vida. Las piñas que suelen colocarse como adorno en los centros de mesa navideños representan un canto a la esperanza en el futuro.

Las estrellas representan lo celeste y el mundo del espíritu. Según el Antiguo Testamento son designios de Dios y cada uno tiene un ángel para velarla. Las estrellas más representadas en la decoración navideña son las de cinco puntas, como la de Belén pero sin cola. Es uno de los símbolos más antiguos empleados por la humanidad. Sus cinco vértices representan los cinco sentidos corporales.

En la Antigüedad se la consideró como expresión del conocimiento y como imagen de lo perfecto. En su forma habitual es un elemento protector contra los demonios y en su calidad de amuleto sirve para atraer la felicidad doméstica.

En Navidad para procurar tener buena estrella en el año que va a comenzar es importante saber elegir el tipo adecuado de estrella para emplear en la decoración navideña.

Aunque las distintas culturas atribuyen a campanas y campanillas diversas funciones, todas las incluyen como elementos litúrgicos clave en sus celebraciones religiosas siendo sus tañidos elementos de purificación.

Las pequeñas campanas que se cuelgan del árbol de Navidad conservan su ancestral función purificadora y protectora y simbolizan el júbilo de la celebración navideña.

diumenge, 11 de desembre de 2011

El Tió



imagen obtenida de http://es.wikipedia.org

Es la tradición pagana más antigua de las que han sobrevivido al conjunto de las fiestas navideñas. Décadas atrás no se concebía una Navidad sin el ritual del encendido del Tió. En su versión actual ha quedado reducido a un tronco ahuecado que tras haber sido abrigado y alimentado acaba cagando dulces y juguetes durante la Nochebuena o la mañana de Navidad a bastonazo limpio.

Aunque esta tradición se identifica con Cataluña sus ritos festivos han sido una práctica ancestral en diversas zonas geográficas destacando además de Cataluña la franca pirenáica española, Mallorca, Andalucía, Francia, Gran Bretaña, Alemania y países eslavos.

La tradición exige que la ceremonia se celebre después de la víspera de Navidad pero con el tiempo pasó a tener lugar durante la mañana del día de Navidad. Aunque el ritual ha presentado variaciones según las regiones, hemos escogido como ejemplo una práctica común entre la población rural y que representa la mezcla de tradiciones arcaicas y modernas.

Una vez elegido el tronco se llevaba hasta el hogar de leña y se calentaba un poco apartándolo del fuego enseguida. Se tapaba con un paño grande y se enviaba a los niños a rezar una oración a otra estancia momento que aprovechaban los mayores para poner dentro de un hueco del tronco turrones, frutos secos, dulces, vino y juguetes tapándolo con un paño.

Los pequeños regresaban con un bastón y le golpeaban al tiempo que le conminaban a cagar turrón y a mear vino. Cuando se agotaban los regalos arrimaban de nuevo el tronco para que quemara.

Cuando el tronco llegaba a su fin se cubría con ceniza para ahogarlo y obtener leña carbonizada que se atribuía un gran poder como talismán protector. Acabada su protección anual sus restos eran empleados para encender el fuego de Navidad del año siguiente.

Con el paso de los años el Tió dejó de arder y de convertirse en el amuleto protector que fue durante siglos. Hoy con la recuperación de chimeneas de leña en pisos de lujo y viviendas unifamiliares el Tió está recuperando de nuevo la costumbre de arder después de haber sido generoso con sus cuidadores.

Durante el solsticio de invierno todos los pueblos antiguos festajaban el nacimiento del astro rey mediante hogueras alrededor de las cuáles se concentraban los habitantes de cada lugar. Tenían como función excitar el calor y la fuerza de los rayos de un sol recién nacido.

Este tipo de ceremonias perduró hasta mucho tiempo después de comenzar la era cristiana. De la asociación entre el culto heliolatra y el dedicado a los espíritus surgió el rito de hacer arder un tronco para que la magia de su calor fortaleciese al Sol durante el solsticio hiemal.

Gracias a este ritual el Sol recuperaba su poder regenerador y la tierra brindaba los frutos, cosechas y animales indispensables para sobrevivir. Como recuerdo a estos ritos ancestrales ha perdurado hasta nuestros días la tradición del Tió y la tradición de encender en muchos pueblos grandes hogueras después de la cena de Nochebuena.

Era tradición que la prepararan los jóvenes solteros y solián saltar por encima de la hoguera. Con el tiempo cumplió la función de calentar a los que entraban y salían de la Misa del Gallo.

Con el auge de las prácticas mágicas entre la población actual los fuegos de Navidad están recuperando el protagonismo perdido.

El ritual asociado al Tió le debe su origen a las fiestas del fuego. Cuando se sacrificaba un árbol sagrado se creía estar infundiendo calor, vida y poder fecundante al débil sol invernal.

El mágico poder del Tió navideño contra rayos, tormentas e incendios deriva de la antiquisima creencia de los pueblos arios que asociaba el roble al Dios del rayo y el trueno.

La asociación del Tió con la fecundidad de la tierra y de los animales procede de una acumulación de creencias míticas que partieron de un mismo tronco.

Su procedencia del tronco de un árbol lo relaciona con el ancestral culto a los árboles como espíritus de la naturaleza.

La tradición moderna de apalear al Tió para hacerle cagar sus regalos deriva de ritos ancestrales en los que se golpeaba con respeto el tronco de los árboles sagrados para despertar a los aletargados espíritus de la naturaleza.

Si algo ha representado el primigenio espíritu de la Navidad en las zonas rurales, ha sido la ancestral tradición precristiana del Tió, una bellísima costumbre familiar que nunca debió desvirtuarse ni perderse.

dissabte, 10 de desembre de 2011

El acebo


Imagen obtenida de fichasinfojardin.com


Se pone a la venta en los mercadillos de Navidad de los países de tradición católica junto con otros adornos confeccionados con esta planta. Se le otorga la propiedad de oficiar como ramo de la suerte.

La Iglésia Católica lo instauró al considerar el muérdago una costumbre bárbara e idolatra y porque las hojas de acebo recuerdan la espina de Cristo y las bayas rojas simbolizan la sangre derramada.

El acebo es una planta originaria de China que puede llegar a medir hasta diez metros. Crece en barrancos sombreados y en bosques de encinas. Sus hojas duran alrededor de dos años y mantienen un color verde reluciente convirtiéndole en una planta llamativa durante el invierno.

Actualmente el acebo es poco abundante por la reducción de su hábitat y por la excesiva recolección que sufre durante la Navidad. Para proveer la gran demanda con motivo de la Navidad se recolectan las ramas con mayor cantidad de frutos.

Esta planta carece de simbolismo real, ya que fue inventado por la Iglesia Católica para desplazar el simbolismo ancestral del muérdago, planta que si es abundante y que debería ser empleada en exclusiva como planta de la suerte para la Navidad en lugar del acebo que ha sido condenado a ser símbolo navideño a la fuerza.

El intento de mitificación del acebo por la Iglésia Católica tiene su origen en las Islas Británicas en medio del proceso de cristianización de los pueblos anglosajones iniciado entre los siglos VII y VIII.

Desde esa fecha la Iglésia Católica forzó la entronización del acebo en los hogares navideños argumentando que la alegría del nacimiento de Jesús de Nazaret no debía hacer olvidar el destino que le esperaba.

A pesar de tan loable empeño el acebo no dejaba de ser un recién llegado y a finales del siglo XVIII todavía pugnaba por entrar en los hogares al lado del muérdago. No se hace con un lugar en la decoración navideña hasta finales del siglo XIX.

En la primera mitad del siglo XX ya disfrutaba de su papel de usurpador exitoso. En las estampas navideñas se convirtió en el añadido decorativo más representado.

El acebo contó con dos poderosos aliados: la ignorancia de los habitantes de las ciudades y la necesidad de colores vistosos de los ilustradores gráficos.

La impostura triunfó y conquistó la Navidad. Pero si en la Navidad debemos movernos a compartir con los menos afortunados, el muérdago nos da ejemplo de generosidad al hacer participe de su expléndido y mágico halo al acebo, su más directo competidor.

divendres, 9 de desembre de 2011

La flor de Pasqua



Imagen obtenida de archivo particular

Es tracta d'una típica planta nadalenca, molt habitual sobretot a Catalunya i es també coneguda com Estel de Nadal, ja que durant tot el temps nadalenc i bona part dels primers mesos del nou any, llueix de la mateixa manera que lluia l'Estel de Nadal durant el naixement del nen Jesús.

Es originària de Mèxic, i va ser introduïda a Europa a finals del segle XIX. Desde llavors es converteix en un símbol del Nadal i es tracta d'una planta d'interior.

Malgrat que solen ser vermelles també les hi ha de color groc. La flor apareix normalment a finals de novembre i dura fins abril, tenint la màxima floració a l'època de Nadal, d'aquí la tradició de comprar-la pel Nadal convertint-se en un dels regals que es solen fer.

Es tracta per tant d'una planta que sol ser posada a les típiques parades nadalenques, havent fins i tot parades dedicades en exclusiva a la seva venda, a part de ser la planta més demanada de les botigues de flors des de finals de novembre fins pràcticament la Nit de Nadal.

El muérdago



Imagen obtenida de http://www.jardineria.pro

Como heraldo que anuncia el espíritu de la Navidad, el muérdago se cuelga en los marcos de puertas y ventanas para beneficiarse de la buena suerte que trae.

La tradición de adornar las casas con muérdago por Navidad procede de los países del Norte y Centro de Europa, aunque hoy ya es una costumbre en todos los países del continente. En España se comenzó a generalizar en el primer cuarto del siglo XX.

El muérdago pertenece a la familia de las Lorentáceas y arraiga en álamos, tilos, abedules, sauces, manzanos, perales, nogales, pinos, abetos y olivos.

Al contrario que otras plantas, sus raíces no se dirigen hacia el interior de la tierra sino en el tronco del árbol y no crece en dirección al sol sino conformando una mata redondeada.

En nuestras latitudes florece en primavera y se recolecta en verano y en invierno. Desde la más remota antigüedad ha sido considerada una planta sagrada. En el solsticio de invierno, la noche del 21 de diciembre, los druidas iban a los claros del bosque a recogerla.


Las leyendas cristianas que han tratado de evangelizar el muérdago se han perdido. Pero ciertas leyendas dicen que tener muérdago equivale a tener el crucifijo de Cristo. Pero la planta siguió asociada a sus poderes de protección, prosperidad y buena suerte.

En países como Francia, Gran Bretaña y Escandinavia hay hermandades que celebran el antiguo ritual druida. En la Provenza francesa los niños recogían muérdago en el bosque y lo repartían por las casas y en el Ampurdán se lo intercambian entre ellos para desearse suerte.

Las tradiciones agrarias han considerado el muérdago como eficaz protector frente a los hechizos y maleficios, adjidicándole propiedades curativas y regeneradoras. Era colocado en los techos de las casas y establos para protegerse de la caída del rayo y de las enfermedades del ganado.

El rayo representa una influencia fecundante. En las culturas mesopotámica, hebrea y griega era considerado la manifestación de Dios. El muérdago a partir de ese parentesco fortaleció su función favorecedora de la fertilidad.

De estas tradiciones ha derivado la extendida sobre todo por el Norte de Europa de besarse bajo el muérdago por Navidad para obtener el don de la fertilidad. Los agricultores relacionaron la abundancia o escasez de muérdago sobre los árboles a finales de diciembre con el augurio de mayor o menor cosecha.

La costumbre de besarse bajo el muérdago se implantó en Estados Unidos a mediados del siglo XIX y en Gran Bretaña a principios del siglo XX desde donde pasó a Francia extendiéndose por España en el primer cuarto del siglo XX.

Al fructificar en el solsticio hiemal, cuando la naturaleza permanece aletargada, el muérdago se convierte en la llave del ciclo anual que guia desde las tinieblas invernales hasta la claridad primaveral.

El muérdago no solo se nos muestra como eficaz instrumento contra los poderes de las tinieblas sino como la llave que hace posible el milagro anual que expresa el ancestral mito del eterno retorno.

La rama de muérdago colgada en un lugar bien visible durante la Navidad representa la súplica primigenia que la humanidad elevó al cielo en demanda de protección, prosperidad y felicidad.

dijous, 8 de desembre de 2011

El arbol de Navidad



imagen obtenida de http://www.gazcueesarte.com

Es una de las actividades centrales de la Navidad actual. Su compra se realiza en las ferias navideñas del tamaño adecuado a cada salón. Una vez instalado se llena de adornos encendiendo las luces una vez finalizada esta tarea.

Acompaña todo el ciclo festivo haciéndose presente desde el lugar de honor que se le reserva en casas, comercios, empresas, entidades públicas, calles o plazas. Aunque lo vemos como un adorno más, materializa algunos símbolos del solsticio de invierno.

Entre el tercer y el segundo milenio antes de Cristo diversos pueblos indoeuropeos se expandieron por Europa y Asia en un territorio que va del Indo al Atlántico. En todas estas culturas fue importante el roble que jugó un papel importante como aliado de la agricultura y de la ganadería convirtiéndose en el Dios roble, asociado al Dios del rayo y del trueno y posteriormente asociado a Zeus, Júpiter, Hércules y Thor.

Los árboles fueron objeto de culto en la Europa prerromana y el árbol sagrado por excelencia fue el roble. Para nuestros antepasados europeos, los ritos mágicos asociados al ciclo agrario del espíritu del árbol fueron un elemento central de sus culturas. Los aldeanos se dirigían a los árboles e invocaban la acción de sus espíritus para lograr protección para sí mismos, sus familias, propiedades y ganados, así como abundantes cosechas.

Cuando a mediados de otoño las hojas del roble comenzaban a caer las gentes adornaban las ramas para hacerlo más atractivo e incitar al espíritu de la naturaleza huído a volver. De las ramas del roble se colgaban telas y piedras pintadas que actuaban de amuletos propiciatorios al lograr el regreso del espiritu de la naturaleza.

El ancestral y verdadero significado de los adornos que hoy en día se cuelgan del árbol de Navidad es el de propiciar el regreso del espíritu de la naturaleza que asegura nuestra supervivencia un año más.

El culto al árbol estaba arraigado en la conciencia popular y sobrevivió a la romanización y cristianización que destruyó culturas anteriores. Posteriormente acabó asociado a la actividad de algún personaje mítico que proveía de regalos a los niños.

A partir del siglo VIII se comenzó a domesticar todos los mitos germanos para asociarlos a equivalentes cristianos, transformando rituales paganos en ceremonias cristianas.

La Iglésia Católica cambió el roble por el abeto porque los antiguos mitos griegos y latinos tenían este árbol como sagrado. En Grecia el abeto estuvo consagrado a Artemisa considerada la señora de los bosques y de los animales.

El pino también tuvo cierto mito entre los griegos y romanos y solían hacer celebraciones con sus piñas. Tanto el abeto como el pino son árboles asociados a Saturno que para los antiguos romanos estaba ligado a la actividad fecundadora del sol.

Las fiestas en honor a Saturno se celebraban a finales de diciembre y en ellas se suprimían las diferencias sociales, tomado como fundamental posteriormente por el cristianismo. La Navidad cristiana no ha hecho más que sustituir a Saturno por Dios-Cristo.

A principios de la Alta Edad Media el pino y el abeto ya habían acumulado suficiente curriculum simbólico para sustituir al roble indoeuropeo significando lo mismo la inmoralidad de la vida vegetal y animal a través de los ciclos de la naturaleza.

La Iglesia Católica se aprovechó de la forma del abeto para dar más misticidad a sus intereses doctrinales. Su forma triangular representa la Santísima Trinidad. El extremo superior recuerda a Dios Padre, y los dos inferiores a Dios Hijo y al Espíritu Santo.

A mediados del siglo VII se cortó en Alemania el primer abeto como símbolo de la Navidad cristiana. Al principio solo se colgaban dulces y frutas, llegando los adornos de bolas en el siglo XVIII.

La expansión de la tradición del árbol de Navidad desde los pueblos septentrionales al resto de países europeos fue un proceso lento y reciente. Durante la Guerra de los Treinta Años entre 1618 y 1648 los suecos llevaron la costumbre del árbol de Navidad a Alemania. Pero a mediados del siglo XVIII solo había sido adoptado por una pequeña parte de los ciudadanos alemanes.

En el resto del siglo XVIII acabó por implantarse en Alemania. En 1813 penetró en Austria y en 1820 en Polonia. Entre 1829 y 1840 se introdujo simultáneamente en Gran Bretaña y Francia.

Sin embargo en Francia, esta tradición fue bastante desconocida hasta 1870, siendo los alsacianos y los loreneses los artífices de su expansión, que se hizo más tradicional a finales del siglo XIX. En ese tiempo era también tradicional en países como Estados Unidos y Rusia.

Una vez extendido por Francia, el árbol penetró en España especialmente por Cataluña en el primer cuarto del siglo XX. Por influencia del cine norteamericano y británico el árbol de Navidad acabó imponiéndose en todos los hogares.

dimecres, 7 de desembre de 2011

El Papá Noél






Imagen obtenida de archivo particular.


Con la llegada de la Navidad todo son ilusiones ya que es tiempo de recibir regalos de parte de Papá Noél. Las aglomeraciones hacen pensar que no da abasto pero en realidad se le acumula el trabajo. Viene desde el Polo Norte en su trineo volador tirado por ocho renos con un saco en el que cabe de todo.

Nadie sabe exactamente cuando nació Papá Noél ni cuál es su edad pero su leyenda creció incorporando mitos de los ancestrales solsticios de invierno. Quizá por eso se ha convertido en una figura de consenso. Papá Noél había sido obispo de Asia Menor en el siglo IV, santo en buena parte de Europa desde la Edad Media y gnomo en Nueva York en el siglo XIX.

Se vió obligado a viajar por medio mundo antes de reencontrarse en la imaginación de otros. El proceso de metamorfosis que nos ha llevado hasta el Papá Noél actual es tan fantástico y apasionante como su leyenda.

Se sabe poco de la biografía de San Nicolás ya que sus informaciones surgen de relatos legendarios. Se acepta que nació en el 280 en Patara, en el sudoeste de la actual Turquía, hijo de familia adinerada que gozó de buena educación.

Cuando sus padres murieron por culpa de una epidemia regaló todos sus bienes y se entregó a la vida religiosa. Fue ordenado sacerdote a los diecinueve años. Se le atribuye importante fogosidad en la defensa de los dogmas católicos establecidos en el siglo IV. Falleció siendo arzobispo de Myra en el 350. La tradición neerlandesa le  hace nacer en el 271 y morir el 6 de diciembre del 342 o 343.

Fue conocido como niño obispo y obispo de los niños por su amor a los pequeños. Se hizo popular por su generosidad y amabilidad. Su fama traspasó las fronteras de su región y comenzó a ser protagonista de leyendas sin fin.

Su eficacia protectora con los niños le hizo candidato ideal para ser designado su santo patrón y su generosidad hacia ellos acabó por situar la fecha de su onomástica como fecha para darles regalos. Con su muerte se consagraron templos a su figura en todo el Oriente Católico. En Rusia se convirtió en el santo nacional en el siglo X.

El culto a San Nicolás penetró en Occidente en el año 972 con motivo del matrimonio del emperador Otto II con la princesa bizantina Theofania. Hasta el siglo XIII se le conmemoró en primavera pero a mediados de ese siglo su festividad se trasladó al 6 de diciembre.

Desde esa fecha hasta los días de la Reforma Protestante en el siglo XVI, San Nicolás distribuía los regalos la noche del 5 al 6 de diciembre pero la Contrarreforma Católica creó al Niño Jesús que también repartía regalos el día de Navidad.

Esto hizo que San Nicolás sin cambiar el día de su festividad pasara a entregar los regalos el 25 de diciembre conmemorando el nacimiento del Niño Jesús. Esta agradable misión fue adoptada por toda Europa.

Arraigó de manera muy intensa en los Países Bajos a partir del siglo XIII. San Nicolás era representado con barba blanca y con ornamento eclesiástico, montado en un burro con regalos para los niños buenos. Así se le puede ver todavía en Holanda.

En el siglo XVII la tradición estaba fuertemente arraigada en Holanda y su celebración reunía a niños y grandes en una gran fiesta. Es todavía celebrada esta fiesta en el país neerlandés. En Amsterdam llega en barco y montado en caballo blanco desfila por la ciudad. Acaba siendo recibido por las autoridades municipales.

Los asistentes regresan a sus casas para esperar la llegada de San Nicolás. Este pregunta a los niños se han sido buenos o no y promete regresar con los regalos. Durante la noche recorre la ciudad por los tejados y por el ruido de la chimenea averigua el comportamiento de cada uno y decide el regalo adecuado que ha de estar camuflado de manera divertida.

Los holandeses trasladaron esta tradición a la otra costa del Atlántico cuando en el siglo XVII fundaron Nueva Amsterdam. El Santa Claus actual fue creado por Washington Irving en su libro "Historias de Nueva York" basándose en el San Nicolás holandés. De este libro parte su fama de entrar por la chimenea a repartir los regalos.

Irving se dió cuenta de que un obispo poco podía hacer en esas tierras y despojó al personaje de sus hábitos eclesiásticos y le convirtió en una persona más bonachona, que no montaba en caballo sino en un corcel volador y que arrojaba los regalos por la chimenea.

En 1823 un poema de Moore lo convierte en un personaje venido del Norte tirado por renos y se convierte en un personaje gordo y de poca estatura. En lugar de zuecos se colocan calcetines en la chimenea y retrasa su llegada del 6 de diciembre a la Vigilia de la Navidad. Moore contribuyó a fijar su aspecto definitivo. Se convirtió en el símbolo de un país que estaba naciendo y desde mitad del siglo XIX la Navidad pasó a ser sentida como una festividad infantil.

El alemán Thomas Nast comenzó a desarrollar con sus dibujos la imagen de Santa Claus que conocemos hoy en día. Con el paso de los años pasó de ser un gnomo vestido con pieles a ir adquiriendo estatura y barriga y confirma el Polo Norte como su residencia habitual.

En el siglo XIX ya era costumbre que padres e hijos escribieran carta a Santa Claus. De Nast es también el vestido rojo brillante que le caracteriza hoy.

Entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX muchas empresas recurrieron en su publicidad a la figura de Santa Claus. La sociedad industrializada del siglo XIX supuso el incremento del poder adquisitivo y del consumo y la figura de Santa Claus fue el símbolo que los niños buenos debían de esperar de unos padres amorosos.

De este modo Santa Claus perdió su origen religioso y se transformó en una figura neutral ideada para ser festejado por todos en una sociedad plural. Su laicalización fue imprescindible para permitir su supervivencia y expansión y le catapultó en símbolo de una sociedad industrial que gusta soñar con los valores de la Navidad.

Este nuevo Santa Claus se fue extendiendo por Europa. Primero se asienta en Inglaterra desde donde pasa a Francia convirtiéndose en Papá Noél. En Inglaterra revitaliza la Navidad que había quedado muy apática y recupera el esplendor de los tiempos del hombre Navidad. Importantes escritores escriben libros centrados en la Navidad, como Charles Dickens con sus famosos "Cuentos de Navidad". En Francia Papá Noél pasa a rivalizar con el Buen Hombre Navidad.

Su cada vez mayor auge no gustó a la Iglesia Católica que pretendió que continuase siendo el Niño Jesús el portador de regalos durante la noche de Navidad. En España hasta comienzos del siglo XIX se implantó el mito de que era la Virgen María y el Niño Jesús quienes descendían por la chimenea.

Pero gracias a la influencia del cine norteamericano Papá Noél se ha ido imponiendo sobre todo en las tres últimas décadas del siglo XX y hoy en día es quien trae mayoritariamente los regalos a los niños españoles.

Coca Cola moldeó el Santa Claus actual. Pasó de ser un gnomo bajo y gordo a ser un personaje más alto y gordinflón, simpático, dulce, alegre, bonachón, ojos pícaros, pelo cano, luenga barba y bigote como un abuelo jovial tal y como le conocemos hoy en día. Coca Cola se encargó de recordarnos que la figura de Papá Noel tiene mucho que ver con la chispa de la vida.






Imagen obtenida de archivo particular.


Los villancicos





imagen obtenido de http://intercambioinicial.blogspot.com



Es el sonido que identifica a la Navidad actual. Grandes y pequeños cantan con júbilo el nacimiento de Jesús. Actualmente se ha perdido la costumbre habitual hasta los años sesenta del siglo XX de que niños y adolescentes deambulen por la calle en grupos cantando villancicos.

Hoy los únicos villancicos que suenan por las calles proceden de los altavoces de los comercios pero en el interior de los hogares y los colegios, los niños siguen celebrando la Navidad cantando villancicos.

Es fácil que la tradición de los villancicos sobreviva gracias a los niños y a los comercios, ansiosos de alegría e ilusión los primeros, ávidos de despertar compras los segundos.

En los hogares donde no hay niños la Navidad sólo es un período de vacaciones. En cambio los que tienen hijos la abordan con un espíritu más navideño reservando un espacio para que padres, hijos y abuelos alrededor del belén, el árbol o la mesa, canten algunos villancicos.

El villancico es un género de composición poético musical español que se extendió a lo largo de los siglos XV y XVI. Al principio fueron monódicos para pasar más adelante a ser polifónicos.

La forma del villancico fue fijada por los poetas cancioneros en el siglo XV. Su estructura básica se compone de un estribillo inicial al que siguen una o más estrofas. Su palabra se originó por la gracia y el frescor de su composición. Se difundió en los ambientes cortesanos y fue musicado por importantes compositores.

Durante los siglos XVII y XVIII el término villancico era una cantata religiosa que se cantaba en las liturgías religiosas desde la Inmaculada Concepción hasta la Epifanía del Señor.

Las iglésias más humildes recurrieron a los villancicos cortesanos para transformarlos en versiones más populares. Esta intención acabó en representaciones teatrales añadiendo bailes a los cantos transformando la celebración sacra en un festejo popular.

En los comienzos del siglo XXI durante la época de Navidad las emisoras de radio y los comercios siguen avivando la tradición de los villancicos. Los cantamos mucho menos pero los oímos mucho más.

dimarts, 6 de desembre de 2011

La misa del gallo



imagen obtenida de http://sanamadorysantaana.wordpress.com

Para los católicos de Occidente y Latinoamérica esta misa es la más entrañable y concurrida de las que se celebran a lo largo del año. Comienza con el canto que nos habla del nacimiento eterno del hijo. La liturgia continua con la narración del nacimiento. Después viene la homilia sobre el misterio del dia y acaba con el agape del Señor.

El recogimiento y sobriedad actual tiene muy poco que ver con el que se celebraba desde la Edad Media y hasta principios del siglo XX. Durante ese tiempo el acto litúrgico quedaba sumergido en una alegría popular que solia resultar escasamente respetuosa con el entorno eclesial.

La denominación de Misa del Gallo parte de una fábula que afirma que el primer ser vivo que vió el nacimiento del niño fue un gallo y que se ocupó de cacarear la buena nueva a los cuatro vientos de la madrugada.

Desde el punto de vista simbólico el gallo representa un signo solar en la mayoria de las culturas. Hasta comienzos del siglo XX la llegada de la medianoche de la Navidad era anunciada con el canto de un gallo que era ejecutado por un niño del coro, un pastor de entre los asistentes o un gallo de verdad. De ahí viene también el nombre de esta misa.

Se instauró a partir del Concilio de Efeso en el año 431. En muchas zonas esta misa se ha celebrado acompañada de panderos, triángulos, castañuelas y pitos dispuestos a armar jarana abusando de la libertad que se concedía en esta misa. En muchos pueblos los pastores acudian con las prendas típicas de su oficio y uno de sus animales, que luego llevaban con ellos a adorar al niño. Esta tradición de los pastores pervivió hasta el primer cuarto del siglo XX.

El jolgorio era la nota dominante de esta misa y nadie renunciaba a su parte de diversión. Los jóvenes iban pertrechados con toda clase de instrumentos que en muchos momentos de la liturgia hacían sonar. Los organistas tenían licencia para mezclar las piezas sacras con ritmos populares.

El momento de la adoración por parte de los pastores provocaba empujones entre ellos para llegar el primero y los dulces que depositaban muchas mujeres durante la adoración los recogían después en la sacristía junto con el pan bendecido.

De esos días de juerga partió la costumbre de estrenar ropa nueva para asistir a la misa del gallo. Si no se estrenaba nada se hacía un favor al demonio que era muy envidioso y cuanto mejor fuese la pieza nueva, más estragos se hacía al diablo. Esta costumbre se mantiene en nuestros días.

Con el auge de la cultura urbana, los jolgorios fueron proscritos dando paso a liturgias ordenadas y burocratizadas al gusto de la burguesía urbana que comenzó a desarrollarse con el comienzo de la revolución industrial.

Del gallo que dió nombre a la misa solo queda el nombre. Lo eclesial desterró a lo popular. Tras muchos siglos sin lograrlo se quiso dejar claro que aunque el Niño Jesús y el Niño Sol encarnan un mismo mito la celebración del primero no debe contaminarse con las formas festivas del segundo.

La misa del gallo católica cumple no obstante con su función litúrgica de eregirse en canto de admiración y agradecimiento por el mítico nacimiento que hace renacer en los creyentes la esperanza en el futuro.



dilluns, 5 de desembre de 2011

Las Constituciones Españolas a lo largo de la Historia




El próximo 6 de diciembre, se cumplen 35 años de la aprobación por referendum de la actual Constitución, que fue sancionada por el rey Juan Carlos I el 27 de diciembre de 1978.

Pero el Constitucionalismo español se remonta a algo más de 200 años. La primera Constitución Española fue promulgada en Cádiz el 19 de marzo de 1812 en plena Guerra de la Independencia. Fue conocida popularmente como La Pepa por ser promulgada el día de San José.

Sin embargo, en este recorrido por la historia del Constitucionalismo Español tomamos como punto de partida el Estatuto de Bayona, promulgado en esta ciudad francesa el 6 de julio de 1808, que, aunque fue obra de Napoleón Bonaparte, estaba destinado a ejercer como Constitución Española bajo el reinado de su hermano José Bonaparte.

Comenzaré hablando del Constitucionalismo, haciendo especial referencia al Constitucionalismo español, antes de hablar más detenidamente de las Constituciones y Códigos Políticos habidos desde 1808 hasta hoy, para terminar hablando de las perspectivas de futuro de la actual Constitución o futuras Constituciones y los principales cambios y retos que deberían afrontar.

Aunque no fuesen democráticas, dentro de este recorrido mencionaré también  las Normas Fundamentales franquistas al ser las Leyes Supremas del entonces Estado fascista y sus diferencias y parentescos.

Desde el Estatuto de Bayona han sido diversas las ofertas de vertebración del Poder Político del Estado Español. Cada una de las distintas ofertas pretendía resolver problemas concretos.

Los Códigos Políticos son sistemas cerrados. Esta aplicación se la puede dar al Estatuto de Bayona y al Estatuto Real, así como a las siete Leyes Fundamentales del franquismo. A las Constituciones también las podemos considerar Códigos Políticos pero con diferencias como veremos a continuación.

El concepto de Constitución es más restringido que el de Código Político. Tiene su origen en los movimientos liberales norteamericano y francés de finales del siglo XVIII. La independencia de los Estados Unidos de América dio origen a la primera Constitución Democrática que se mantiene hasta nuestros días con las diversas enmiendas introducidas a lo largo de estos años.

Toda Constitución debe emanar de una Asamblea que represente la Soberanía Nacional. En España estas Asambleas han recibido diversos nombres. Otra característica de una Constitución es la división de poderes. El liberalismo español definió la Soberanía compartida entre la Corona y las Cámaras representativas. Las Constituciones de 1845 y 1876 son las que mejor reflejan esta doctrina.

Los Códigos Políticos de 1812, 1869, 1873, 1931 y 1978 son los que establecen con mayor nitidez la división de poderes.

La tercera condición de una Constitución es el reconocimiento de los derechos del individuo. En la Constitución de 1812 estos derechos se encuentran diseminados. El resto de las Constituciones dedican un papel específico a este capítulo. En la Constitución de 1931 se introducen derechos de carácter social.

Dos de los principales derechos que han marcado el Constitucionalismo español son la libertad de expresión y la libertad religiosa.

Una vez realizada esta introducción al Constitucionalismo, pasaré a comentar las diferentes características de las Constituciones y Estatutos Políticos habidos desde 1808 hasta hoy.

En primer tenemos el Estatuto de Bayona, aprobado en esta localidad francesa el 6 de julio de 1808. Consta de 146 artículos y 13 títulos, destacando el primero, que se refiere a que la religión católica será la religión del rey y de la nación y no se permitirá ninguna otra. Tiene tres títulos dedicados a la Corona y habla de una Cámara Parlamentaria y dedica uno de sus títulos a las posesiones españolas.

A continuación tenemos la Constitución de 1812, aprobada en Cádiz el 19 de marzo de 1812. Es una de las más extensas en cuanto a artículos, ya que dispone de 384 en total. Considera españoles a los residentes en los dos hemisferios, en clara referencia a las posesiones americanas, trata de todos los territorios que posee España tanto en la Península como en América, pero sin reconocerlos como naciones. También considera la religión católica como la única y verdadera. Dedica más de un capítulo a las Cortes y a la Corona.

El Estatuto Real fue aprobado el 10 de abril de 1834. Dispone de 50 artículos  que están dedicados en su inmensa mayoría a las Cortes.

La siguiente Constitución fue aprobada el 18 de junio de 1837. Consta de 77 artículos y se centra en los españoles, que considera a tales a los nacidos en los dominios españoles, en las Cortes y en la Corona. Sigue considerando al titular de la Corona el rey de las Españas a pesar de haber perdido buena parte de los dominios americanos. Cabe recordar en este apartado, que los Austrias juraban también como reyes de las Españas en referencia a todos los Estados Ibéricos, que se les quitó tal condición con la llegada de los Borbones y que casi 300 años después siguen sin recuperar su reconocimiento.

El 23 de mayo de 1845 fue promulgada una nueva Constitución. Contiene 80 artículos y es muy similar a la anterior pero en el apartado de las Cortes dispone de dos Cámaras similares a las actuales, Congreso de los Diputados y Senado.

En 1856 se elaboró una Constitución que no fue promulgada y que disponía de 92 artículos y que como principal novedad podemos destacar los títulos dedicados a las Diputaciones Provinciales y a los Ayuntamientos.

El 1 de junio de 1869 entró en vigor una nueva Constitución. Disponía de 112 artículos y dedica títulos a los derechos de los españoles y al funcionamiento de las cámaras parlamentarias y dedica un título a las provincias de Ultramar.


El 17 de julio de 1873, durante el corto período de la I República, fue presentado a Cortes el proyecto de una nueva Constitución, que pudo cambiar la historia, ya que en su título I habla de los diferentes Estados que integran España. No llegó a aprobarse al no durar esta I República ni un año, pero hubiese significado que los diferentes Estados españoles hubiesen recuperado su libertad, sus derechos y su reconocimiento. Constituye sin duda el paso más importante dado desde que en 1714 los Estados españoles perdieron su identidad.

El 30 de junio de 1876 se promulgó una nueva Constitución. Disponía de 89 artículos y no muestra excesivas variaciones con respecto a las últimas Constituciones vigentes.

El 9 de diciembre de 1931 entró en vigor la Constitución de la II República Española que introduce importantes cambios no solo por el cambio de Régimen Político, sino por su propia definición, ya que se define como una República de trabajadores, y si bien sigue sin reconocer los diferentes Estados españoles, si les da la posibilidad de obtener autonomía. Dedica un importante capítulo a las garantías individuales de las personas así como a los principales poderes políticos del Estado.

Aunque fuera de un régimen democrático, durante el franquismo tuvimos las siete leyes fundamentales, entre la que destacamos el Fuero de los Españoles, que habla de sus derechos y la Ley de Cortes que habla de la Organización del Estado.

Y llegamos, por fin, a la actual Constitución, aprobada por los españoles el 6 de diciembre de 1978. Recupera algunos preceptos de la Constitución Republicana, como las garantías individuales, la autonomía de los Estados (no su reconocimiento), así como a la organización territorial del Estado.

Una vez finalizado este artículo sobre las Constituciones Españolas a lo largo de la Historia, y aprovechando que la actual Constitución cumple 35 años sin apenas cambios, quiero realizar unas reflexiones personales de cara al futuro y de cara a su supervivencia.

35 años son muchos. Es el tiempo más largo de vida de una Constitución en España. Debemos sentirnos orgullosos de ello. Pero una Constitución, para que goce de buena salud, debe de adaptarse a los tiempos y cambiar. No permanecer inmóvil.

La Constitución de los Estados Unidos de América, la más antigua de todas las constituciones, todavía permanece en vigor en dicho país por este motivo, porque ha sabido adaptarse a los tiempos por medio de reformas o enmiendas como dicen ellos.

Hace 35 años, recién salidos de una dictadura, era la mejor Constitución que podíamos tener. Pero después de 35 años, los tiempos son diferentes y hay asuntos pendientes y por tanto tenemos que cambiar, no permanecer inmóviles..

El Estado de las Autonomías surgido de esta Constitución, nunca dejó satisfechos a los vascos, catalanes y gallegos, por no ver reconocidos sus derechos históricos.

Recién salidos de una dictadura unitaria, fue bueno escenificar la indivisibilidad y la unidad de España, como un solo conjunto, pero 35 años después debemos reflexionar, España no es solo una, es varias, es una Confederación de Estados, al igual que lo son los Estados Unidos, Alemania o Suiza por poner ejemplos.

No se planteó a la hora de redactar esta Constitución la Confederación de Estados por la promesa que hizo el rey Juan Carlos I a Francisco Franco de mantener la unidad de España en un solo Estado y por el desconocimiento de Suárez, fruto de la educación Nacional Católica que defendía la España una, grande y libre.

Reconociendo a España como una Confederación de Estados, no peligraría su unidad para nada. Es más, corre más peligro su unidad por la defensa que todavía mantienen algunos sectores conservadores por considerarla un solo Estado. En países como Estados Unidos, Brasil, México, Suiza, Alemania o Austria donde todos los Estados que lo conforman son reconocidos no existe peligro de independencia en ninguno de ellos y en países como Canadá donde Quebec ha celebrado diversos referéndums para la independencia el sentido común les ha llevado a permanecer en la Confederación de Estados Canadienses.

España es una realidad plurinacional y plurilingüe. El derecho a la autodeterminación está reconocido por las Naciones Unidas pero reconocer este derecho a los diversos Estados españoles, no significa que vayan a declarar la independencia, entre otras cosas porque la mayoría de catalanes, vascos y gallegos no pedirían la independencia si se los reconoce como lo que son, un Estado.

Cataluña nació como Estado alrededor del año 1000. Es por tanto un Estado más antiguo que España, que nació por la unión de los reinos de Aragón y Castilla con motivo de la boda de Fernando e Isabel, los reyes de Aragón y Castilla.

Cataluña por poner un ejemplo, en su tiempo decidió formar parte, primero del reino de Aragón y después de la unión antes citada, del reino de España, y, nos guste o no, tiene derecho a poder decidir si lo creen conveniente, si quieren seguir formando parte de España o no, pero el sentido común les haría seguir queriendo formar parte de España, entre otras cosas, porque la inmensa mayoría de catalanes no quiere la independencia siempre y cuando se les reconozca como Estado.

Todo esto si se lo quieren plantear, porque con sus derechos reconocidos, dudo mucho que se lo planteen, al igual que no se lo plantean California, Florida, Baviera, Sajonia o Renania, al tener sus derechos como estado reconocidos.

Esto es un problema que debemos de solucionar en una futura reforma, porque España no es un país homogéneo, es la unión de nacionalidades en un mismo estado.

El café para todos, que muchos tildaron de un fracaso a la hora de elaborar la Constitución, no tiene por qué serlo, respetando a las naciones y a los territorios.

Ramon Trías Fargas declaraba antes de comenzar a elaborar la Constitución que si encontraban comprensión serían solidarios, fraternos y constructivos y ayudarían a levantar la España de todos ya que no son separatistas ni independentistas.

Jordi Pujol en la primera parte de sus memorias también se declara no separatista y no independentista, pero sí se muestra partidario de reconocer la identidad catalana.

Los nacionalistas moderados catalanes han dado buenas muestras de querer avanzar a base de la negociación y el dialogo. No han sido comprendidos por los que todavía mantienen la creencia de que España es un Estado unitario.

Los nacionalistas vascos moderados tampoco son independentistas pero también exigen el derecho a la autodeterminación que no significa la independencia.

Según declaraciones de José Antonio Ardanza el entendimiento con los vascos llegará cuando se diga que España es un Estado plurinacional, que es lo que es, pero si se continua diciendo que es un estado uninacional nunca habrá entendimiento.

La unidad de España debe asentarse en un proyecto que respete la identidad de cada nación que la integra. Debemos recuperar el espíritu que nos llevó a elaborar esta Constitución para poder realizar una profunda reforma.

Nada es intocable y se necesita cambiar la Constitución para avanzar, no para retroceder. En pleno siglo XXI no se puede imponer ni estado unitario, ni bandera ni himno. Debemos llegar a esta Confederación de Estados, que ya fuimos antes de la llegada del primer rey Borbón.

Debemos también consensuar y acordar una bandera y un himno con los cuales todas las naciones de España se sientan identificadas. Hace 35 años mantener bandera e himno actual fue bueno. Pero llegan los tiempos en los cuales debemos buscar también unos símbolos que nos unan a todos.

Quiero finalizar estas reflexiones, con las palabras que escriben Pere Bonnin en el libro que junto con Chales Power analiza la figura de Adolfo Suárez, que son las siguientes, y con las cuales yo también me identifico:

Voto porque nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos lleguen a superar, mediante un diálogo sosegado e inteligente, los flecos franquistas que dejó la Transición de Suárez. Tal vez algún día podamos congratularnos por haber logrado la España de todos, la España plurinacional y plurilingüe, diversa, rica y laica, en la que cada confesión religiosa goce de los mismos derechos y sirva tan solo para ganar el cielo y no para perseguir herejes o someter voluntades.

Sueño con una España fundada en el imperio de leyes justas, por encima de cualquier privilegio, y en la libre voluntad de participar en el proyecto común de país. De esa España me siento ferviente patriota.

PARA AMPLIAR

-          Montero, Julio (Editor): “Constituciones y códigos políticos españoles, 1808-1978”, Ariel Practicum, Barcelona, 1998.

ANEXO:

Aunque no lo he consultado, añado aquí otras referencias útiles para profundizar sobre este tema:

-          De Esteban, J; García Fernández, J; Espín, E: Esquemas del Constitucionalismo Español, Facultad de Derecho de la Universidad Complutense, Madrid, 1976.
-          Sánchez Agesta, L: Historia del Constitucionalismo Español (1808-1836), Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1984.
-          Solé Tura, Jordi; Aja, E: Constituciones y períodos constituyentes en España (1808-1836), Siglo XXI, Madrid, 1977.
-          Tomás Villarroya, J: Breve historia del Constitucionalismo Español, Centro de Estudios Constitucionales, Madrid, 1981.
-          Arcenegui, J.J: Síntesis histórica del Constitucionalismo Español, Vermar, Madrid, 1989.
-          Peña González, J: Historia política del Constitucionalismo Español, Prensa y Ediciones Iberoamericanas, Madrid, 1995.
-          Jiménez Asensio, R: introducción a una historia del Constitucionalismo Español, Tirant lo Blanch, Valencia, 1993.
-          Clavero, B: Evolución histórica del Constitucionalismo Español, Tecnos, Madrid, 1984.
-          Attard, Emilio: El constitucionalismo español. 1808-1978: ensayo histórico-jurídico, Valencia, 1988.
-          Cavero Lataillade, Iñigo: Constitucionalismo histórico en España, Universitas, Madrid, 1995.
-          Torres del Moral, A: Constitucionalismo histórico español, Átomo, Madrid, 1986.
-          Sevilla Andrés, D: Constituciones y otras leyes y proyectos políticos de España, Madrid, 1969.